La lucha comercial entre China y Estados Unidos y sus impactos sobre América Latina

La lucha comercial entre China y Estados Unidos y sus impactos sobre América Latina

Fabricio Fonseca

25 de julio de 2019

La disputa comercial entre los gobiernos de China y Estados Unidos se asemeja ya a un recorrido por una montaña rusa, con momentos de alta tensión seguidos por sendos anuncios para calmar a los mercados financieros, que a su vez se anticipan a nuevas rondas de aranceles. A pesar de continuas expectativas para alcanzar un acuerdo, las acusaciones bilaterales persisten. Los representantes chinos tienen ya la percepción de que el objetivo de la administración de Trump es humillar a China, al exigir una serie de medidas que son de entrada inaceptables para Beijing. Los funcionarios estadounidenses, por su parte, muestran una falta de confianza en los compromisos asumidos por su contraparte china, y por ocasiones, sienten que llevan las de ganar, a pesar de las constantes advertencias de analistas sobre el impacto de los aranceles sobre los consumidores del país y las cadenas productivas en la región norteamericana (Lee, 2019). La lucha comercial, sin embargo, ha tenido también importantes repercusiones en otras partes del mundo, y América Latina, por sus estrechos vínculos comerciales con ambos países, no ha estado exenta de experimentar sus efectos.

A pesar de los resultados de la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump en el marco de la cumbre de líderes del G20 en Osaka, el 29 de junio, existen dudas sobre la cercanía de un acuerdo final entre ambas partes. El anuncio hecho por Trump sobre la pausa en la imposición de futuros aranceles sobre importaciones provenientes de China, así como el levantamiento de las restricciones impuestas a Huawei, fue una repetición de lo vivido en la anterior cumbre del G20 en Buenos Aires seis meses atrás. Igualmente, los aranceles que ya están en vigor no han contribuido al objetivo inicial proclamado por el gobierno estadounidense de disminuir su déficit comercial con China. No obstante, sí han logrado desacelerar el crecimiento del comercio bilateral y han impactado negativamente sobre las exportaciones chinas en general (Reuters, 2019).

Las pérdidas de China y Estados Unidos, ¿son ganancias para México y Brasil?

Otro efecto de las tensiones comerciales sino-estadounidenses ha sido el incremento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos. A pesar del reciente episodio de amenazas de imposición de aranceles a las importaciones procedentes de México, así como el constante uso por parte de Trump de una retórica antimexicana y antiinmigrante en sus discursos de campaña y en sus redes sociales, las exportaciones mexicanas hacia su vecino del norte han mostrado un importante dinamismo. De acuerdo con datos oficiales recientes, México se consolidó como el primer socio comercial de Estados Unidos durante el primer semestre de este año, superando a Canadá y a China (Morales, 2019). Esa situación le ha servido a Washington para poner mayor presión sobre Ciudad de México para colaborar en temas de seguridad fronteriza y migración, por lo que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador buscaría también mantener a México como el país que más vende productos y servicios al mercado estadounidense.

Aunque el gobierno mexicano sostiene que ha llegado el fin de las políticas neoliberales, las ramas ejecutiva y legislativa trabajaron de manera rápida para aprobar una reforma laboral y ratificar el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido en español como T-MEC. Dicho acuerdo reemplazaría al acuerdo de libre comercio existente entre los tres países, incrementando la integración económica regional, aunque otorgando aún mayores beneficios a las industrias basadas en Estados Unidos. Sin embargo, por la dependencia que los otros socios tienen hacia el mercado estadounidense, los gobiernos de México y Canadá siguen preocupados por las pocas posibilidades de que el tratado sea ratificado pronto en Washington. Con una Cámara de Representantes controlada por los demócratas y el lanzamiento de las pre-campañas electorales de rumbo a las presidenciales del próximo año, la discusión sobre el T-MEC en el capitolio puede verse empañada y llevar a Trump a amenazar con retirarse del TLCAN con el fin de presionar a los legisladores para ratificar el nuevo acuerdo.

De cara a una mayor integración norteamericana, el número de empresas con operaciones en China que están trasladando parte de su producción a México continúa a la alza. Existen ya reportes que algunas de las nuevas inversiones extranjeras hechas en México son en los sectores más afectados por los aranceles estadounidenses sobre exportaciones chinas. Firmas chinas han comenzado a buscar socios o abrir plantas en suelo mexicano, con el fin de proteger sus negocios y aprovechar el marco regulatorio actualmente ofrecido por el TLCAN (Townsend & Martin, 2019). De esa forma, es posible percibir a México como uno de los beneficiarios de las disputas comerciales entre Estados Unidos y China, lo que puede ser aún más evidente de ratificarse el T-MEC.

Por otro lado, luego de las medidas retaliatorias del gobierno chino sobre los productos estadounidenses, las ventas de soya y otros productos agrícolas brasileños en China se han disparado en meses recientes. En ese sentido, mientras que México es un competidor directo de China en el mercado estadounidense, Brasil compite directamente con Estados Unidos en el mercado chino. Por lo tanto, algunas de las pérdidas sufridas por las dos economías más grandes del mundo en su lucha comercial han sido capitalizadas por las dos economías más grandes de Latinoamérica. Muchas de las manufacturas ensambladas o producidas en México y Centroamérica han sido vistas como sustitutos inmediatos a los bienes antes importados desde China. Los productos primarios provenientes de Brasil y Sudamérica en China han comenzado a reemplazar a los bienes antes importados desde Estados Unidos.

Ganancias de carácter temporal

No obstante, es necesario no pecar de optimistas al respecto. Aunque Latinoamérica puede salir beneficiada debido a los desvíos comerciales creados por la imposición de aranceles entre los socios comerciales más importantes de la región, muchas de esas ganancias pueden ser temporales. Para el caso de México, y tomando en cuenta la característica dinámica de la Casa Blanca en la era Trump, cualquier mejora en la balanza comercial mexicana derivada de un aumento de las exportaciones hacia Estados Unidos puede sonar las alarmas entre los asesores comerciales estadounidenses y ser usada como arma de presión para obtener concesiones por parte del gobierno mexicano en otras áreas. Ello puede representar un obstáculo importante para la ratificación del nuevo acuerdo comercial. Igualmente, aunque México puede resultar atractivo para las empresas que están pensando relocalizar algunas de sus actividades productivas fuera de China, gran parte de ellas están llevando sus inversiones hacia Vietnam u otras economías del Sureste y Sur de Asia, debido a la desarrollada red de cadenas de suministro y producción basada en el continente asiático (Xie, 2019).

En el caso de Brasil y otros países sudamericanos, las recientes ganancias en su comercio con China pueden ser engañosas. En un esfuerzo por apoyar y proteger a los distintos sectores y productores agrícolas que han sufrido consecuencias negativas por los aranceles impuestos por Beijing, el gobierno estadounidense parece estar llevando a cabo una serie de negociaciones paralelas con sus aliados asiáticos para la compra de más bienes de este país. De ser así, mercados como Japón, Corea del Sur o Taiwán pueden disminuir su demanda de cereales, carne, fruta y otros bienes primarios sudamericanos, para importarlos desde Estados Unidos, a pesar de que sean más caros (Dumas, 2019). Si se toman esos factores en cuenta, es posible comprender mejor los recientes cambios en la política exterior brasileña. A pesar de que el nuevo gobierno en Brasilia ha buscado establecer vínculos cercanos con Washington, los poderosos agroempresarios y diplomáticos brasileños han tratado de convencer a Bolsonaro de continuar teniendo buenas relaciones con Beijing, apoyando entonces la visita oficial del Vicepresidente Hamilton Mourao a la capital china en el mes de mayo (Adghirni & Iglesias, 2019).

No obstante, es necesario no pecar de optimistas al respecto. Aunque Latinoamérica puede salir beneficiada debido a los desvíos comerciales creados por la imposición de aranceles entre los socios comerciales más importantes de la región, muchas de esas ganancias pueden ser temporales.

Ver más allá de la lucha comercial

Aun cuando no es posible prever un acuerdo que ponga fin a las disputas económicas entre las dos economías más grandes del mundo, los efectos positivos derivados de la lucha comercial entre China y Estados Unidos sobre las diferentes economías latinoamericanas no van a persisitir para siempre. Ante un escenario de bajo crecimiento económico este año, los gobiernos de la región necesitan comenzar a discutir otras soluciones que ayuden a los productores locales y a los consumidores latinoamericanos en el largo plazo. Especial énfasis debe ponerse sobre las poblaciones más vulnerables. Un sostenido fortalecimiento institucional puede ayudar al correcto funcionamiento de los mercados y crear incentivos para que los individuos y firmas contribuyan al crecimiento económico de sus países. La exploración de más mecanismos para integrar la región y lograr que nuestros países comercien más entre ellos es también un importante paso para que América Latina tenga un mejor posicionamiento no solo frente a China y Estados Unidos, sino frente al resto del mundo.

Referencias

Adghirni, Samy & Simone P. Iglesias (2019). “Brazil Fixer-in-Chief Heads to China to Mend Partnership” en Bloomberg, consultado el 18 de mayo, en línea, https://www.bloomberg.com/news/articles/2019-05-17/brazil-fixer-in-chief-heads-to-china-to-patch-up-key-partnership

Dumas, Carol R. (2019). “U.S. beef, pork exports rebound” en Capital Press, consultado el 9 de julio, en línea, https://www.capitalpress.com/ag_sectors/livestock/u-s-beef-pork-exports-rebound/article_ba1f5e86-a277-11e9-a7de-43f61e1d3cfb.html

Lee, Yen Nee (2019). “China appears to be the winner of the Trump-Xi meeting at G-20, experts say” en CNBC, consultado el 3 de julio, en línea, https://www.cnbc.com/2019/07/03/china-appears-to-be-the-winner-of-trump-xi-meeting-at-g-20-experts.html

Morales, Roberto. (2019) “México lidera en dinamismo en exportaciones a EU”, en El Economista, consultado el 3 de julio, en línea, https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Mexico-lidera-en-dinamismo-en-exportaciones-a-EU-20190703-0156.html

Reuters (2019). “China exports and imports fall in June, but trade surplus rises” en Strait Times, consultado el 13 de julio, en línea, https://www.straitstimes.com/business/china-exports-and-imports-fall-in-june-but-trade-surplus-rises

Townsend, Matthew & Eric Martin (2019). “U.S. and China Got Into a Trade War and Mexico Won” en Bloomberg, consultado el 27 de marzo, en línea, https://www.bloomberg.com/news/articles/2019-03-27/who-is-winning-trump-s-trade-war-with-china-so-far-it-s-mexico

Xie Yu (2019). “Vietnam and India see explosion in direct investment from China as tech suppliers shift production overseas, says Goldman Sachs” en South China Morning Post, consultado el 24 de junio, en línea, https://www.scmp.com/business/banking-finance/article/3015853/vietnam-and-india-see-explosion-direct-investment-china