El Sudeste Asiático frente al COVID-19: una Aproximación (enero-abril 2020) – Parte I

Columna Especial COVID-19

Ezequiel Ramoneda

La región del Sudeste Asiático fue la primera área de impacto fuera de China del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), causante de la enfermedad por coronavirus de 2019 (COVID-19). El 13 de enero se registró el primer caso positivo de contagio confirmado de manera oficial en un país de la región, Thailandia.  Esta región está compuesta por varios países limítrofes geográficamente con China, país considerado epicentro del contagio, y sus principales centros urbanos mantienen una intensa conectividad aérea con Wuhan, ciudad china donde se considera se originó el virus. De ahí que, observar y analizar lo que han hecho los países de esta región en respuesta al contagio de este virus puede ser considerado de gran importancia para otros países del mundo, en tanto ejemplo de estrategias exitosas y de dificultades enfrentadas.

El coronavirus ha generado una crisis de dimensiones impensadas, siendo considerada una de las mayores crisis en salud de la región en su historia moderna, la cual está sacudiendo las estructuras económicas y los entramados sociales de los países de la región, y por lo tanto la legitimidad de los respectivos gobiernos. Entender el impacto del virus en estos países presenta una gran dificultad, debido a la diversidad que caracteriza a los mismos. Los países del Sudeste Asiático se diferencian entre sí, por sus distintas formas de gobierno, estructuras económicas, sistema de salud pública, entre otros aspectos. Ahora bien, lo que esta crisis pondrá a prueba en todos por igual será la velocidad de los gobiernos para delinear estrategias, la eficiencia de las administraciones burocráticas en implementar medidas, la solidez de los sistemas de salud pública, y la adaptabilidad de las estructuras económicas.

Desarrollo de la pandemia en el sudeste asiático

Pasados más de cuatro meses de iniciado el contagio del coronavirus fuera de China, se considera que es posible realizar una primera aproximación a la situación del Sudeste Asiático respecto al virus. Este artículo buscará realizar un comentario sobre la situación de la región del Sudeste Asiático a partir de una comparación de las estrategias implementadas por los gobiernos para contener y mitigar el contagio del COVID-19 en las respectivas poblaciones, enfocando la atención en el sector de la salud, más que el sector económico, contracara del primero. El análisis propuesto se realizará en un marco temporal delimitado, tomando como antecedentes los meses de enero y febrero, meses en que se dieron los primeros casos, causados por las vinculaciones con China, pero deteniéndose en los meses de marzo enero y abril, cuando la situación entra en una etapa crítica, dada la diversidad de focos causantes de contagio, tanto importados como comunitarios.

Se aclara que los datos que fueron volcados en los cuadros pueden no reflejar apropiadamente la realidad al momento de la lectura, dada el recorte temporal de fechas que se hizo, las distintas fuentes que se utilizaron, las diferencias de registro entre la fecha de anuncio de una medida y la fecha de su efectiva implementación, y las aceleradas dinámicas que afectaron las respuestas de los gobiernos frente al desarrollo del contagio del virus. El artículo estará dividido en dos partes. 

Cuadro 1. Situación de la Pandemia del COVID-19 en los países del Sudeste Asiático
Fuente: Elaboración propia, con datos del Observatorio Global de la Salud de la Organización Mundial de la Salud, y Worldometers

En el cuadro 1 se presenta la situación del contagio del coronavirus en los países del Sudeste Asiático de una manera esquemática hasta el 30 de abril. En primer lugar se puede apreciar que Myanmar, Laos, Camboya, Vietnam y Brunei son los países con menos casos confirmados, de algunos cientos, mientras que Thailandia, Malasia, Singapur, Indonesia y Filipinas son los países con más casos confirmados, con varios miles.

Cuadro 2. Desarrollo de Casos Confirmados de Contagio del COVID-19 en los países del Sudeste Asiático (marzo-abril 2020)
Fuente: Elaboración propia, con datos de Worldometers

En los cuadro 2 y 3 se puede apreciar que hasta el 30 de abril Singapur, Indonesia y Filipinas son los países que componen la zona caliente de contagio en la región, mientras que el resto de los países han podido controlar el desarrollo del contagio. En segundo lugar, se puede apreciar que hay países que tuvieron muy pocas muertes o ninguna, como Myanmar, Laos, Camboya, Vietnam y Brunei, mientras que otros países tuvieron varios cientos de fallecidos, como Indonesia y Filipinas. Thailandia, Malasia y Singapur ocupan una posición intermedia.

Cuadro 3. Evaluación de Casos Confirmados de Contagio del COVID-19 en los países del Sudeste Asiático (marzo-abril 2020)
Marzo 2020
Abril 2020
Fuente: Elaboración propia, con datos de Worldometers

En los cuadros 4 y 5 se muestra que hasta el 30 de abril Indonesia y Filipinas son los países que componen la zona caliente de mortalidad en la región, mientras que el resto de los países han podido contener la tasa de mortalidad.

Cuadro 4. Desarrollo de Fallecimientos por el COVID-19 en los países del Sudeste Asiático (marzo-abril 2020)
Fuente: Elaboración propia, con datos de Worldometers

Detrás de esta imagen se esconden algunas cuestiones que pueden cambiar o consolidar la apreciación respecto a los países de la región. En principio, teniendo presente la densidad de doctores (ratio 1:1000 hab.), camas hospitalarias (ratio conservador 2:1000 hab.) y hospitales en los respectivos países, en tanto reflejo de los recursos del sistema de salud pública,

Cuadro 5. Evaluación de Fallecimientos por el COVID-19 en los países del Sudeste Asiático (marzo-abril 2020)
Marzo 2020
Abril 2020
Fuente: Elaboración propia, con datos de Worldometers

según aparece en el cuadro 6, se puede afirmar que Thailandia, Vietnam, Malaysia, Brunei y Singapur son países del Sudeste Asiático con sistemas de salud pública preparados encontrándose por arriba (indicado en color verde) o levemente por debajo (indicado en color naranja) de los estándares internacionales, mientras que Myanmar, Laos, Camboya, Indonesia y Filipinas son países de la región cuyos sistemas de salud pública presentan inconvenientes, por estar en mayor medida por debajo de los estándares internacionales. Las poblaciones de Myanmar, Laos, Camboya, Indonesia y Filipinas son las que presentan mayores riesgos de fallecer por causa de enfermedades graves, incluidas cardiovasculares y respiratorias, mientras que las de Thailandia, Vietnam, Malaysia y  Singapur presentan menores riesgos. Además, mientras que Myanmar es el único país de la región por debajo del promedio internacional de la tasa de mortalidad atribuida a la exposición de saneamiento no seguro y falta de higiene, Laos, Camboya e Indonesia son los países ubicados más abajo por arriba del mencionado promedio internacional de los países de la región.  

Cuadro 6. Perfil del Sistema de Salud Pública en los países del Sudeste Asiático (2016)
Fuente: Elaboración propia, con datos del Observatorio Global de la Salud de la Organización Mundial de la Salud

En complemento con lo anterior, de acuerdo al cuadro 7 Tailandia, Malaysia, y Singapur son los países del Sudeste Asiático mejor considerados en lo que hace a percepciones del sistema de salud pública, mientras que Myanmar, Laos, Camboya y Brunei son los que consideran presentan mayores inconvenientes. Vietnam, Indonesia y Filipinas ocupan una posición intermedia.

Cuadro 7. Percepción del Sistema de Salud Pública en los países del Sudeste Asiático (2019)
Fuente: Elaboración propia, con datos del Índice de Seguridad de Salud Global de The Economist
Tendencias generales del sudeste

Considerando todos estos datos en conjunto, se puede evaluar la solidez de los sistemas de salud pública de los países del Sudeste Asiático responder al contagio del coronavirus. Se puede reconocer un primer grupo de países, a saber Tailandia, Malaysia y Singapur, donde se dieron los primeros casos confirmados en enero, que, con independencia de las decisiones gubernamentales, sus respectivos sistemas de salud pública han tenido respuestas sólidas, pudiendo reconfirmar las percepciones de los mismos. Aunque sus gobiernos implementaron medidas en diferentes momentos y con distinta intensidad, las mismas lograron  encauzar la curva de contagio para proteger a los respectivos sistemas de salud, lo cual se aprecia en los casos de Thailandia y Malasia, aunque Singapur ha encontrado recientemente dificultades.

No obstante en todos la tasa de mortalidad de los mismos es baja. Luego, se puede reconocer un segundo grupo de países, a saber Myanmar, Laos y Camboya, donde se dieron casos de manera tardía, cuyos sistemas de salud pública presentan serias dificultades,  considerados como los más vulnerables, pero que presentan hasta ahora pocos casos. Sus gobiernos también se encuentran entre los últimos en implementar una estrategia abarcativa para enfrentar al virus. Aquí es difícil evaluar la eficacia estas estrategias al haberse realizado hasta el momento pocas pruebas (según se indica en el cuadro 1), pudiendo haber más casos ocultos. Posiblemente, se deban considerar variables externas, como las respuestas exitosas de otros países limítrofes a los mencionados (Thailandia y, como se verá, Vietnam), lo que indirectamente ha logrado evitar que el virus se propague más rápidamente a estos países. Finalmente se puede identificar un tercer grupo de países, a saber Vietnam, Brunei, Indonesia, y Filipinas.

Son países cuyos sistemas de salud pública presentan ciertas dificultades, por lo que la decisión de los gobiernos y la eficiencia de las burocracias en implementar medidas componen la variable fundamental al momento de enfrentar el virus. Por un lado, destacan los éxitos de Brunei y, especialmente, Vietnam, cuyos gobiernos llevaron adelante iniciativas agresivas, y tienen una buena apreciación de la posible dimensión del contagio debido a campañas de pruebas, cuidando de esta manera el sistema de salud pública. En el caso de Brunei puede incidir también la variable externa de la respuesta exitosa de un país limítrofe (Malasia). Por otro lado, llama la atención las dificultades que están enfrentando Indonesia y Filipinas, cuyos gobiernos subestimaron el contagio, lo que se reflejó en medidas implementadas tardíamente y poco articuladas, y no tienen una apreciación aproximada de la posible dimensión del contagio en las respectivas poblaciones por iniciar tardíamente campañas de pruebas. De esta manera sobrecargaron las capacidades de sus sistemas de salud pública. Esto explica no sólo las altas tasas de contagio, sino también las altas tasas de mortalidad que presentan hasta el 30 de abril.

Referencias

Organización Mundial de la Salud, Disponible en: https://www.who.int/data/gho

Coronavirus (COVID-19)  Organización Mundial de la Salud. Disponible en: https://covid19.who.int/

Worldmeters COVID-19 Coronavirus Pandemic Disponible en: https://www.worldometers.info/coronavirus/