Rescatar memorias, construir puentes y tejer redes: Apuntes sobre los estudios japoneses en Cuba.
Dra. Sunamis Fabelo Concepción
Dra. María Elena Álvarez Acosta
Dr. Ruvislei González Sáez
Dr. Jesús Aise Sotolongo
MsC. Pedro Monzón Barata
MsC. Rachel Arencibia Casanoba
Las relaciones entre Japón y Cuba se han distinguido por un significativo flujo de intercambios académicos y profesionales –sobre todo a partir de los años 60- lo cual ha actuado como un mecanismo de continuidad que ha permitido a las partes sortear las dificultades, crear confianza mutua y sentar las bases para el relacionamiento político a distintos niveles según los contextos. Ello no constituye un detalle histórico, sino la infraestructura humana e institucional que, entre otros factores, ha contribuido a sostener las relaciones.
Los intercambios académicos y profesionales entre Japón y Cuba han favorecido la formación de redes de especialistas cubanos. Entre las evidencias más relevantes se destaca el caso de la Agencia Internacional de Cooperación Japonesa (JICA) y su papel protagónico en el fortalecimiento de capacidades a través de proyectos, becas de formación desde los años 60. Esta experiencia permite identificar una red, conformada por distintas generaciones, donde confluyen profesionales, líderes científicos, funcionarios públicos. Otro caso es la red que puede identificarse en torno a los becarios de la Fundación Japón (JF).
Existen evidencias a partir de los años 90 cuando, por ejemplo, se destacan los vínculos entre el Centro de Estudios sobre Asia y Oceanía (CEAO) y JF. Algunos de los profesionales formados mediante esos intercambios posteriormente participaron directamente en la conducción de las relaciones diplomáticas con Japón. La mayoría de los investigadores del CEAO pasaron a formar parte del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), en 2010. Los estudios sobre Japón y sus relaciones con Cuba han encontrado continuidad en los proyectos de investigación desarrollados en el CIPI, la experiencia de sus investigadores, y los contactos mantenidos.
Otra evidencia observada es que estas redes pueden estar muy relacionadas con otras, como es el caso, por ejemplo, de la conformada por los investigadores cubanos visitantes en IDE-JETRO. Muchos de ellos realizaron esta estancia como resultado de una beca de investigación otorgada por la JF.
Por último, y con gran impacto en la actualidad está el caso de las becas MEXT, de la cual están siendo destinatarios la generación más joven de profesionales cubanos o estudiantes de pregrado. La Comunidad Nikkei en Cuba también constituye una importante red de intercambios, que ha sido destinataria de estas becas, así como las promovidas por JICA.
La sección cubana de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África (ALADAA-CUBA), se ha nutrido de estos intercambios para el apoyo y promoción de los estudios japoneses en Cuba, siendo un grupo importante de sus asociados parte de esta red de intercambios.
El Centro de Estudios sobre Asia y Oceanía y la Fundación Japón: Reconstruyendo memorias
El Centro de Estudios sobre Asia y Oceanía (CEAO) fue la principal institución promotora de las relaciones académicas entre Japón y Cuba. Tuvo vínculos con universidades, instituciones de investigación, fundaciones y organizaciones japonesas.
El CEAO poseyó varias estructuras internas relacionadas con Japón, como fueron la División de Estudios Japoneses, promotora de la historia, la cultura y la sociedad nipona, aunque también, debido a su acervo documental promovía la difusión de la organización empresarial japonesa, el marketing, el turismo, la lengua y la literatura japonesas. También colaboraba con la Casa de Asia, la Asociación Cubana de Bonsái, el Jardín Japonés, la Federación Cubana de Sumo, los grupos de amantes del Go y el Origami, Asociación de Residentes Japoneses en Cuba, instituciones y organizaciones que encontraron en el CEAO espacios propicios para sus actividades.
Los vínculos muy estrechos de CEAO fueron con la Fundación Japón que actuó como co-organizadora y co-auspiciadora de eventos internacionales que contribuyeron a forjar y consolidar una plataforma de intercambio académico directo entre ambos países. Los eventos más destacados fueron los talleres científicos internacionales “Cuba-Japón: Un marco para la comunicación directa”, donde la Fundación Japón, con la intermediación de la Embajada de Japón en la República de Cuba, tuvo un papel decisivo, proporcionando recursos financieros y logísticos clave para cuatro ediciones de los mismos.
Dichos talleres estuvieron diseñados para tender puentes de diálogo entre académicos cubanos, japoneses y de otras latitudes. Desde 1994 hasta 2001, se efectuaron siete ediciones, con una masiva participación. Ellos fueron los marcos más propicios para que se debatieran asuntos relacionados con la economía nipona y su modelo de desarrollo, el contexto geopolítico de Japón y su rol como potencia regional y global, las relaciones exteriores de Japón y sus vínculos con Cuba. También fueron objeto de debate los temas relacionados con la historia, la cultura y la sociedad japonesas, las artes visuales, las artes marciales, la lengua, la literatura y la presencia japonesa en Cuba.
Prestigiosos académicos cubanos participaron en todas las ediciones de los talleres Cuba-Japón. Entre ellos se destacan Ernesto Molina Vázquez, Joaquín Fernández Núñez, Adelaida Arias Marrero, Magaly León Segura, Olga Pérez Soto, Idalia Romero Lamorú, Ernesché Rodríguez Asien, Yiliana Mompeller, entre otros, quienes presentaron ponencias con acuciosos análisis resultados de sus investigaciones científicas.
Es de destacar que altos funcionarios gubernamentales cubanos, como los ex vicecancilleres, José A. Guerra Menchero e Isabel Allende y la ex vicepresidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Eva Seoane y Eusebio Leal Spengler, historiador de la Ciudad de La Habana, entre otros, tuvieron a su cargo las intervenciones especiales, donde expusieron sus conocimientos y experiencias acerca de los variados vínculos entre Cuba y Japón.
Prestigiosos profesores e investigadores japoneses presentaron ponencias en los referidos talleres. Tales fueron los casos de Kanako Yamaoka, investigadora de IDE-JETRO, Hiroyuki Sugawa; profesor de la Universidad de Asahikawa de Hokkaido; Michihiro Sindo, profesor de la Universidades Josai, Internacional de Tokio y Meiji, entre otros.
Notorios profesores investigadores de otros países extranjeros tuvieron destacadas participaciones. Así tenemos a la reconocida académica Michino Tanaka, Profesora e investigadora del Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México, entonces Secretaria General de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África (ALADAA); el profesor e investigador mexicano del mismo Centro de El Colegio de México, Amaury García Rodríguez; Elena Barlés Báguena, jefa de la Cátedra de Estudios Japoneses de la Universidad de Zaragoza y el destacado académico jesuita español Fernando García Gutiérrez, S.J., quien fuera profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sofía de Tokio.
La Fundación Japón también concedió becas de estudio a la mayoría de los investigadores del CEAO y de otras instituciones académicas cubanas. Ellos efectuaron pasantías sabáticas en varios prestigiosos centros de investigaciones como IDE-JETRO y las universidades Tokio, University y Tokio Woman.
Tres de los directores del CEAO tuvieron vínculos estrechos con Japón. Pedro Monzón Barata quien realizó estudios en Japón y fungió como Consejero de la Embajada de Cuba en Tokio; José Manuel Galego Montano, que ocupó el mismo cargo, y Jesús Aise Sotolongo, ponente en varios eventos organizados por la Universidad Chiva e IDE-JETRO, posteriormente también con responsabilidades diplomáticas en Asia.
Asimismo, especialistas y profesores japoneses fueron beneficiados con fondos de la Fundación Japón para realizar estadías en Cuba. El CEAO actuó como anfitrión, realizando estudios in situ sobre temas cubanos, tales fueron Kanako Yamaoka y Hiroyuki Sugawa, por solo mencionar los de más prolongada estancia.
La Fundación Japón también proporcionó donativos de publicaciones y financió la presencia de Japón, a través del Centro de Documentación del CEAO, en varias ediciones de la Feria Internacional del Libro de La Habana.
A través del CEAO, la Fundación Japón proporcionó recursos para la formación especializada y recalificación de profesores y traductores cubanos en lengua japonesa y favoreció la colaboración institucional en eventos organizados por instituciones de prestigio como la Asociación de Estudios Japoneses en España (AEJE) y El Colegio de México.
Los estudios sobre Japón en Cuba: los casos del Pedagógico “Enrique José Varona” y de la Universidad de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García”.
Alrededor del año 1979 se incluyó en el plan de estudios del Pedagógico “Enrique José Varona” en la Facultad de Historia el estudio de la Historia de Asia y África. El mismo incluía varias asignaturas, esencialmente el acontecer precapitalista (nombrada tradicionalmente como Antigua y Feudal) la Historia de Asia y África en la época moderna y, por último, la Historia Contemporánea de Asia y África.
Debe destacarse que Japón ocupaba un espacio importante en los programas de las diversas etapas. En ese ámbito, se abordaba su acontecer histórico, así como sus peculiaridades: la etapa antigua hasta el shogunato Tokugawa y el devenir japonés desde la era Meiji hasta la actualidad. En esos años se escribió un libro de texto, en cuatro tomos, sobre Historia Contemporánea de Asia y África, donde se incluyeron varios capítulos relacionados con la historia de Japón.
En la Universidad de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García,” las asignaturas sobre Regiones y Países, posteriormente nombrados Historia y Cultura Universales, incluyeron el acontecer de ambas regiones. En ese contexto la historia de Japón, analizado desde una perspectiva de relaciones internacionales ha ocupado un espacio importante. Sobresale, el tratamiento de su excepcionalidad como “feudalismo peculiar”, la era “meiji” como acontecer que reafirma su atipicidad y paso hacia un “modelo capitalista”, así como sus diferencias con el resto de los países capitalistas desarrollados. La segunda guerra mundial y sus consecuencias y el denominado milagro japonés.
En el libro de consulta: Asia: colonización y descolonización, coordinado por la Profesora María Elena Álvarez Acosta escrito para los pedagógicos del país, utilizado en el ISRI, (desde el año 2015) se incluye Japón. La especialización de la profesora también fue posible gracias a su experiencia como investigadora del CEAO y exbecaria de la Fundación Japón en 2001. Varias generaciones de diplomáticos cubanos se han formado como resultado de esta experiencia.
El libro anteriormente citado destaca en el tema II, acápite 2.4 La Era Meiji y las peculiaridades del desarrollo del capitalismo en Japón hasta la I Guerra Mundial, en el Tema III. La II Guerra Mundial y la 2da posguerra en Asia se aborda el papel de Japón en esta etapa y, posteriormente, en el Tema V. El capitalismo en el este de Asia, se incluyen en el acápite 5.1 Características generales del desarrollo del capitalismo japonés contemporáneo. El lugar de Japón en el mundo capitalista y su impacto en los “modelos” de desarrollo económico en el área, entre otros aspectos.
Asimismo, en el plan de estudio de la Carrera en RRII, se incluyen asignaturas optativas, en este caso destaca “la Concepción del mundo y la cultura” de los países en las diversas regiones. En ese caso, se incluye el caso japonés en un acercamiento hacia la tradición en creencias, arte y la cultura, por ejemplo, el budismo zen, el shinto, las artes escénicas tradicionales, las máscaras, etcétera, al tiempo que se aborda la modernidad en el país, así como la interrelación entre ambas.
Otras asignaturas que se imparten, como crisis y conflictos, incluyen tópicos relacionados con Japón, al igual que en la Historia de las Relaciones Internacionales. Los contenidos relacionados con Japón también se imparten en cursos de posgrado como los Diplomados y la Maestría en Relaciones Internacionales.
En los distintas instituciones y niveles donde se imparten contenidos relacionados con Japón, se han seguido líneas de investigación sobre diferentes aspectos de la vida de este país, incluyendo su política exterior, sistema de alianzas, etcétera, ello ha dado como resultado trabajos de diploma, de diplomado y de Maestría.
Presente y futuro de los estudios sobre Japón en ALADAA-Cuba
La historia brevemente descrita hasta aquí constituye un punto de partida para entender cómo han contribuido los intercambios académicos y profesionales promovidos por instituciones japonesas a la formación de redes de especialistas cubanos en temáticas japonesas, que a su vez han dado continuidad a los estudios japoneses en Cuba y especialización de nuevas generaciones. Por lo tanto, ello permite a su vez entender también de qué manera estas redes han influido en la continuidad de la cooperación y las relaciones diplomáticas entre las partes.
En ese sentido, el CIPI, se ha convertido en heredero de la experiencia legada por el CEAO. Los estudios japoneses se han mantenido como tema de investigación en el equipo de Asia y Oceanía conformado por investigadores de aquella generación del CEAO que protagonizó aquel período de esplendor de intercambio académico Japón-Cuba. A su cargo han tenido la formación de nuevas generaciones no solo en el CIPI sino en la colaboración académica con otras instituciones donde confluyen los estudios japoneses.
El CIPI ha recibido donación de libros por parte de la Nippon Foundation en 2019 gestionado con el apoyo de la embajada de Japón en Cuba, así mismo se desarrolló un Taller conjunto en el CIPI en saludo al 90 Aniversario de las relaciones diplomáticas. El mismo contó con el apoyo de JICA y la Embajada de Japón.
La Fundación Japón ha otorgado beca de investigación a una de las investigadoras del CIPI que ha realizado su estancia de investigación también en el IDE-JETRO. Este instituto a su vez ha recibido la visita del Director del CIPI José Ramón Cabañas. Así también el CIPI ha recibido la visita de la destacada profesora Kanako Yamaoka, el representante de JICA Tatsuhiro Mitamura, el profesor Yasuhiro Koike y el doctorando Yoshuihiko Hashiguchi. Recientemente visitó la institución una representación de la Fundación para la Paz Sasakawa compuesta por el Sr. Nobuyuki Konishi y la Sra. Kaoru Kajigayama.
En el contexto de ALADAA-Cuba, comienzan los esfuerzos por sistematizar y reconectar la red de estudiosos sobre Japón en Cuba. En ese sentido se creó recientemente el Grupo de Estudios Japoneses donde confluyen estudiosos de distintas generaciones se espera constituya un espacio de diálogo y socialización de resultados académicos.
La participación de profesionales cubanos en becas y proyectos de la Fundación Japón, La Agencia de Cooperación Japonesa (JICA), las becas del gobierno japonés MEXT han contribuido a la formación de líderes científicos, destacados académicos y diplomáticos cubanos. Los ejemplos presentados en este artículo son solo un primer acercamiento al tema partiendo de la experiencia de los centros de estudios que han estado muy vinculados a ALADAA-Cuba. Sin embargo, los estudios japoneses en Cuba sobrepasan ese escenario, pero igualmente se distinguen por el amplio flujo de intercambio académico y profesional a pesar de las variaciones en distintos períodos, entre aquellas y estas generaciones aún conectadas por nodos centrales como son las instituciones, profesores anfitriones, proyectos compartidos, experiencias de formación. La tarea que urge en estos momentos es rescatar memorias, construir puentes y tejer redes de continuidad de la cooperación y las relaciones entre Japón y Cuba.



