Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África

Centenario de la llegada de los primeros coreanos a Cuba

Centenario de la llegada de los primeros coreanos a Cuba

Dr. Ruvislei González Saez

 

Las relaciones históricas entre Cuba y Asia han estado determinadas por la presencia de migrantes entre mitad del siglo XIX y del XX. En este período varios grupos procedentes de Filipinas, China, India y Corea, por citar algunos ejemplos arribaron a la nación caribeña. Particularmente este 2021, Cuba conmemora el centenario de los primeros migrantes coreanos a la isla.

El cinco de abril de 1905 unos mil coreanos arribaron en condiciones difíciles al puerto mexicano de Salinas Cruz. Desembarcaron sin contrato para trabajar casi como esclavos en las haciendas henequeneras de la península de Yucatán. Emigraron a México a causa de una situación precaria en Corea por motivo de la ocupación japonesa y por la necesidad de trabajar como mano de obra barata en las plantaciones de henequén. Por aquellos tiempos el trabajo en el henequén era uno de los más difíciles y más mal pagado, tanto en México como en Cuba. (Díaz, 2021a)

A partir de la realidad compleja 300 de ellos se desplazaron hacia Cuba 16 años después a bordo del vapor Tamaulipas de origen mexicano, llegando al puerto oriental de Manatí el 25 de marzo de 1921.

La historia de los primeros inmigrantes coreanos empieza cuando un empresario cubano fue en busca de mano de obra barata a México y contrató a 300 coreanos de los que residían allí. (…) A su llegada comenzaron a trabajar en las plantaciones de caña en las provincias orientales. (Díaz, 2021a)

El atraque de marzo de 1921 en el muelle manatiense había tenido un intento previo. Solo que aquella vez, como la mayoría de los pasajeros carecía de documentos, no se les autorizó a desembarcar. La nave puso entonces proa a Mariel, al oeste de La Habana. Allí los pasajeros permanecieron en cuarentena y tramitaron a bordo su estatus migratorio legal. Logrado el objetivo, regresaron a Manatí, donde por fin echaron pie a tierra. Una vez desembarcados, los recién llegados se desplazaron un poco al sur y se instalaron en torno al batey del ingenio Manatí. Allí comenzaron a buscarse la vida en dependencias fabriles y agrícolas. Pero, a pesar de su aparente «dulzura», la caña de azúcar no consiguió seducirlos y menos retenerlos en la zona. (Morales, 2011)

Se instalaron en las cercanías del batey del Central Azucarero Manatí, pero el corte de caña era un trabajo incluso más fuerte y agotador que el que hasta entonces habían realizado en México en las haciendas henequeneras, por lo que la mayoría decidió abandonar el oriente de la República y desplazarse al oeste en busca de mejores oportunidades.

En el puerto de Manatí, por donde desembarcaron hace cien años, aquellos coreanos que buscaban un futuro mejor en Occidente, existe un obelisco cuya tarja dice: “Por este puerto de Manatí llegaron a Cuba 300 inmigrantes coreanos procedentes de México, el 25 de marzo de 1921, en el vapor Tamaulipas. Sus descendientes, integrados a la sociedad cubana, viven hoy en distintas provincias del país con el recuerdo imperecedero de sus raíces ancestrales”. A todos ellos le rendimos homenaje porque, aun siendo parte de la diáspora coreana por el mundo, en Cuba han sabido encontrar su lugar como parte de la nación cubana, multicultural en esencia. (Díaz, 2021a)

Una parte del grupo se enteró que en la provincia de Matanzas había trabajo en las plantaciones de henequén y la mayoría se desplazó al occidente. Los coreanos traían la experiencia de trabajar en las plantaciones de henequén en México, por lo que emigraron a estos sitios en busca de trabajo y es por eso que la mayoría de los coreanos en Cuba es de esas localidades. (Díaz, 2021a)

En Matanzas los trasladaron para una finca de henequén que se llamaba “El Bolo” y allí se asentó la comunidad más grande de coreanos en Cuba. Hoy en día solo queda un monumento en homenaje a los coreanos que allí se asentaron y que se logró con ayuda de la Iglesia Evangélica Presbiteriana Unida de Seattle que corrió con los gastos y que unos años más tarde costeó el monumento en Manatí por donde entraron los primeros coreanos. Antes de 1959 los coreanos de Matanzas y Cárdenas vivían muy unidos, y para esto, crearon la Asociación Nacional Coreana (ANC), con sede en cada una de estas ciudades, en noviembre de 1921 y en agosto del 1927, respectivamente. En el caso de La Habana vivían muy dispersos y no existía una relación así. En un principio en Cárdenas muchas familias de coreanos no se conocían entre sí y se confundían por las familias chinas. Mediante la ANC las familias empezaron a unificarse y a conocerse. También se crearon la Asociación de Mujeres Coreanas por Gudelia Kim y la Asociación de Jóvenes Coreanos, ambas con sede en la finca “El Bolo”. (Díaz, 2021a)

No obstante el desencanto por tanta expectativa deshecha, dos familias resolvieron quedarse en Manatí. La última representante murió hace poco más de una década, cuando estaba por cumplir los 80 almanaques. Tenía generales semilatinas: Inés Kim Ramón. Pero allá la conocían por el criollísimo sobrenombre de Chicha. (Morales, 2011).

Precisamente, en Cárdenas, es donde se encuentra la mayor parte de los descendientes de coreanos en Cuba. En la actualidad suman unos 640 distribuidos entre Matanzas y La Habana; pero ninguno nacido en Corea, aunque sí algunos, muy ancianos, de los que nacieron en México y llegaron muy niños en compañía de sus padres. Por casi 30 años se ignoró la presencia de coreanos en Cuba (para los cubanos todos los asiáticos eran chinos); hasta que, en julio de 1950, en medio del exaltación sobre la Guerra de Corea, la revista Bohemia publicó un reportaje sobre su presencia en la Isla.

Con el proceso revolucionario cubano de 1953 a 1959 pudo destacarse el vínculo de coreanos en este proceso. El más destacado fue Lim Eun-jo (conocido como Jerónimo), hijo de Lim Cheon-taek, quien fue líder estudiantil. Perteneció al Partido Ortodoxo, combatiente de la clandestinidad en la capital en apoyo al movimiento revolucionario del 26 de Julio y que, posteriormente tras el triunfo de la Revolución cubana, ocupó altos cargos en el gobierno. Por otro lado, también están Rosendo Kim de Jovellanos, Matanzas, quien fue también combatiente de la clandestinidad y dirigente del Gobierno en Matanzas, Edilberto Lim Kim, piloto en la guerra de Angola, en Etiopia y en distintos países africanos por citar algunos casos.

Los coreanos en Cuba son de tercera a sexta generación. El linaje biológico está desapareciendo, pero la identidad cultural sigue intacta, aunque pronto podría desaparecer. Chung, quien estudió planificación de radioteledifusión y producción de documentales, decidió vivir en Cuba después de visitar el país en 2005 para producir un programa sobre los descendientes surcoreanos. Antes de la pandemia, residían en Cuba unos 60 surcoreanos, pero, debido al COVID-19, casi la mitad se marchó del país. Chung, por su parte, vino a Corea del Sur con su familia a principios del otoño, debido a la pandemia, pero explicó que regresaría a Cuba, por los 100 años desde la emigración de coreanos a Cuba. (Yonhap, 2020).

Este año 2021, incluso con la situación del COVID-19, se ha mantenido el apoyo a nuestra comunidad, aunque en menor medida, dadas las condiciones actuales. Mediante las redes sociales los líderes de cada provincia nos comunicamos para mantenernos al tanto de los problemas y las necesidades de la comunidad. Por el censo que tienen actualmente las provincias con mayor población coreana son Cárdenas con 309, La Habana con 269, Matanzas 159 y Camagüey 150, además de otros cinco asentamientos para un total de ocho con 1.092 descendientes en total. De ellos ‘coreanos puros’ solo existen 19 en Matanzas, 15 en Cárdenas y en La Habana respectivamente, para un total de 49. (Díaz, 2021a)

Un destacado coreano en Cuba es Antonio Kim, Presidente de la Asociación Coreana Nacional y Director del Museo “Club Martiano Cuba Corea”. Su labor ha sido encomiable y a través de la Asociación ha tenido un trabajo intenso que ha permitido el intercambio cultural logrando traer profesores de idioma coreano a los descendientes y al público cubano en general. A la vez, logró abrir un local para crear el Museo Club Martiano Cuba Corea que se inauguró el 15 de agosto del 2014, con la ayuda de Corea del Sur, para fomentar la cultura coreana en Cuba. También crearon dos aulas de idioma coreano en la Casa de Asia.

A partir del 2013, la Asociación logró enviar a jóvenes descendientes de coreanos a Corea del Sur a estudiar cursos durante tres meses en especialidades como la comida coreana y otras especialidades.

En los últimos años ha sido creciente en la sociedad cubana el interés por la música K-pop, la comida, las series y filmes sudcoreanos. También para los cubanos son conocidas y preferidas por una gran parte las marcas Samsung, Kia, LG, etc. Los espacios culturales devienen en oportunidad para no solo rememorar el centenario de los primeros coreanos en Cuba, sino también para acercar a las dos partes.

En el marco del enfrentamiento a la Covid-19 este 2021, Corea del Sur, a pesar de no poseer relaciones diplomáticas con Cuba entregó al gobierno cubano 250 mil mascarillas a través del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia  (UNICEF). En el propio actual año, por primera vez un nacional cubano descendiente coreano fue elegido por el programa de becas de gobierno de la República de Corea para estudiar en una universidad coreana. Algunas de las acciones que el país asiático ha desarrollado para rememorar esta fecha.

La Embajada de Corea del Sur en México está realizando además dos proyectos para celebrar el centenario de la inmigración de coreanos hacia Cuba. El primero está relacionado con un libro conmemorativo de “100 años de la migración coreana en Cuba” que se publicará de manera digital y la emisión del 25 y 26 de diciembre del documental especial de YTN sobre el centenario de la inmigración a Cuba que se filmó durante el mes de noviembre gracias a la participación de descendientes.

Cuando llegaron los primeros coreanos a Cuba, el país no estaba dividido a diferencia de la actualidad. A pesar de que La Habana no tenga relación diplomática con Seúl no quiere decir que se pase por alto esta fecha. Los inmigrantes coreanos se integraron a la sociedad e impulsaron las transformaciones junto a los cubanos. Muchos de ellos aportaron con su dedicación a importantes procesos del país y la patria les agradece.

Referencias:

Díaz, Dayviana (2021a). Entrevista al Sr. Antonio Kim: la diáspora coreana en Cuba a 100 años de su llegada. Recuperado en: https://spanish.korea.net/NewsFocus/HonoraryReporters/view?articleId=196234.

Díaz, Dayiviana (2021b). Entrevista a Sr. Antonio Kim: “Diáspora coreana en Cuba” a 100 años de su llegada. Recuperado en: https://www.korea.net/TalkTalkKorea/Vietnamese/community/community/CMN0000006623.

TodoCuba (___).¿Sabías que pronto se cumplirán cien años de la llegada de los primeros coreanos a Cuba? Recuperado en: https://www.todocuba.org/sabias-que-pronto-se-cumpliran-cien-anos-de-la-llegada-de-los-primeros-coreanos-a-cuba/.

Yonhap (2020). En Cuba existen alrededor de 1.000 descendientes de coreanos y la popularidad del ‘hallyu’ en el país es elevada. Recuperado en: https://sp.yna.co.kr/view/ASP20201118001200883

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